El título suena casi como si se tratara de un piropo, o si saliera de las letras de una canción, pero no, la verdad es que aparentemente, en un futuro no muy lejano los smartphones se podrán desbloquear con el corazón.

En medio del hype por la llegada del iPhone X, el primer terminal que emplea el reconocimiento facial como único sistema de seguridad biométrico, y dejando de lado los sensores de huellas dactilares que aparentemente ya vivieron su mejor etapa, la tecnología avanza a pasos agigantados para presentar el reconocimiento del corazón.

Aunque existe la posibilidad de que aún no te familiarices con el Face ID y tengas numerosas preguntas respecto a su funcionalidad, la ciencia y la tecnología no descansan en su ardua labor por descubrir nuevas formas que nos permitan olvidar las tediosas contraseñas o parámetros físicos. Su búsqueda implacable es por la identificación rápida y eficiente, pero también segura.

Al tema, olvídate de PINs, huellas dactilares y del célebre Face ID, pues últimas investigaciones apuntan directamente a tu corazón, órgano imprescindible para la vida, pero que si analizamos sus formas, tamaños y movimientos, hallaremos algo que nos hace únicos, capaz de autentificarnos.

Aunque el proyecto pareciera sonar prácticamente imposible, ya hay un grupo de investigación de la Universidad de Buffalo a cargo, y su autor es Wenyao Zu, mismo que ha detallado el origen de todo:

“Nos gustaría usarlo para todos los ordenadores porque todo el mundo necesita privacidad, registrarse y cerrar sesión es algo tedioso. No hay dos personas con el mismo corazón, y la forma de los corazones no cambia, a no ser que sufran enfermedades cardíacas severas”.

A pesar que los sistemas biométricos cardíacos llevan siendo estudiados aproximadamente una década, nunca se había pensado en ellos como un elemento de seguridad e identificación.

El primer paso sería utilizarlo en una esquina del teclado de ordenadores para realizar las pruebas pertinentes, pero eventualmente podría desarrollarse para aplicarlo en los aeropuertos, permitiendo identificar pasajeros hasta 30 metros de distancia. Siendo así, tarde o temprano se implementaría la tecnología en los smartphones.

Sistema biométrico cardíaco ¿cómo funciona?

Se emplea un ecógrafo Doppler simplificado que mide tu corazón, y desde ese instante, lo monitoriza constantemente para asegurarse que nadie acceda al terminal, solo tú.

La herramienta permite en esencia, controlar los datos de velocidad de un objeto de manera remota (en este caso, el corazón), como si se tratase de señales de microondas. La señal que retorna muestra cómo cambia el movimiento del objetivo y proporciona de manera bastante clara tanto la forma del corazón como su latido.

¿En qué se diferencia de otros sistemas biométricos?

El reconocimiento cardíaco presenta una serie de ventajas a considerar, para empezar, se trata de un dispositivo pasivo y que no quiere contacto, así que el fastidio que pueda existir a la hora de desbloquear un teléfono es mínima.

Además, al monitorizar nuestro corazón, no requerimos cerrar sesión, el sistema sabrá por sí mismo cuando dejamos de usarlo.

Del mismo modo, el dispositivo “sabrá” si nuestro terminal está en manos de otra persona. Siendo así, el Smartphone estaría completamente bloqueado. Despidiéndonos de dos tareas realmente engorrosas: recordar contraseñas y cerrar sesión constantemente.

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